Las estrategias de agrupamiento cambian la colaboración en el aula
Agrupar estudiantes no es una decisión logística neutra. Permitir que elijan sus grupos, trabajar con amistades o asignar grupos más exploratorios cambia la red social sobre la que ocurre el aprendizaje.
Trabajos recientes con Javier Pulgar y colaboradores estudian este problema en educación en física. Los resultados muestran una tensión útil: los grupos familiares pueden aumentar estabilidad, pero demasiada estabilidad puede reducir colaboración nueva y limitar el acceso a distintas fuentes de información. Los grupos más exploratorios pueden ampliar el contacto, pero necesitan apoyo pedagógico para que la red efectivamente contribuya al aprendizaje.
Para CRiSS-LAB, esto conecta ciencia de redes con una pregunta práctica de docencia: cómo organizar el aula para que los estudiantes tengan suficiente confianza para trabajar juntos y suficiente novedad para aprender de pares distintos.